Las coincidencias son casos que la ciencia no puede explicar. Pero bueno, juzga por ti mismo las coincidencias. Te ha sucedido algo similar, quizá no tan raro, pero sí curioso.
1. El libro de la infancia
En el año 1920, mientras la novelista norteamericana Anne Parrish recorría las librerías de París, se encontró con un ejemplar de uno de sus libros favoritos de infancia: Jack Frost y otras historias. Tomó el viejo libro de la estantería y se lo enseñó a su marido diciéndole que ese era el libro que con más cariño recordaba de su infancia. Su marido abrió el ejemplar y en la primera hoja...